También conocido como pasada de pulido
Una reescritura en una fase avanzada centrada en la calidad de las líneas, la claridad y el ritmo, no una reconcepción de la historia desde la página uno.
El pulido da por hecho que la columna vertebral se sostiene. Buscas líneas que cojean, acción redundante, entradas poco claras y problemas de ritmo, no un punto medio nuevo. Si una nota te pide replantear el deseo, deja de pulir y vuelve a abrir la estructura antes de lijar diálogos que quizá no sobrevivan a la reconstrucción que viene.
Trabaja pasada a pasada: primero la claridad del diálogo, luego la economía de la acción y después las erratas y el formato. Mezclar invención estructural en una pasada de pulido esconde el problema real y hace que después cueste más valorar las notas. Las lecturas de mesa detectan muy bien lo que falta pulir; las páginas leídas en silencio perdonan a menudo lo que las voces no perdonan en voz alta.
Crea un punto de guardado con nombre antes de una semana de pulido para poder restaurar cualquier corte que haya ido demasiado lejos. Los skills revisables, como Revisar diálogos o Acortar el texto, pueden proponer ajustes como cambios; acepta solo lo que encaje con la voz y el ritmo que proteges a propósito en este borrador.
Si los grandes giros siguen moviéndose en cada borrador, es prematuro pulir. Fija primero la columna vertebral o acabarás reescribiendo escenas bonitas que ya no encajan.
Información repetida, acción de relleno y diálogo que explica lo que el público ya vio. Conserva la línea que hace avanzar el deseo, la táctica o la revelación.
Revisar diálogos es una herramienta dentro del pulido. El pulido también puede recortar acción, aclarar y limpiar el formato, siempre aceptando tú cualquier edición sugerida.
Haz una pasada ligera de claridad para que los actores no peleen con erratas, pero deja la cirugía profunda de las líneas hasta que oigas qué muere en la sala.