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Oficio narrativo

Asonancia

También conocido como Assonance · rima asonante

La repetición de un sonido vocálico en palabras cercanas, sean cuales sean las consonantes que lo rodean: “la luna lunera, cascabelera”. Da forma al ánimo de una línea y crea rimas imperfectas.

En la práctica

La asonancia trabaja por debajo de lo que el lector nota conscientemente. Repite un sonido vocálico a lo largo de una línea (“el lento lamento del viento”) y la línea adquiere un solo color: las vocales abiertas como la o y la a la ralentizan y la vuelven grave, las cerradas como la i (“un fino, frío brillo”) la hacen ligera y rápida. El lector siente el ánimo antes de poder decir por qué.

Es el recurso que está detrás de la rima imperfecta. Las palabras que comparten vocales pero no consonantes finales (“lago” y “canto”, “noche” y “golpe”) suenan emparentadas sin rimar del todo, lo que da a letristas, raperos y poetas muchas más palabras de las que permite la rima perfecta. En el diálogo, una línea con una vocal repetida es más fácil de decir y de recordar.

Los errores más comunes son perseguirla tanto que la línea se vuelve cantarina y, en inglés, suponer que la ortografía dice el sonido. En español la correspondencia entre letra y vocal es casi perfecta, lo que hace la asonancia más fácil de ver y de abusar. Escucha el sonido, úsalo para sostener el ánimo del momento y detente antes de que se convierta en el momento.

Asonancia en un elogio fúnebre

Un hijo habla junto a la tumba de su padre

EXT. CEMENTERIO EN LA LADERA - DÍA

Viento en la hierba. Un grupo pequeño con abrigos oscuros. DANIEL (30 y tantos) despliega un papel, lo mira y vuelve a doblarlo.

DANIEL

Era lento. Lento con la voz, lento con lo hondo. Pero hacía cuatro horas por el camino de la costa solo para estar contigo y no hablar de nada.

Mira el ataúd.

DANIEL (CONT’D)

Ahora lo sé. Eso era todo.

La o recorre el discurso de Daniel: lento, con, voz, hondo, horas, costa, solo, contigo, no, y al final otra vez ahora, lo, eso, todo. Ralentiza las frases y les da el peso del duelo sin ningún adorno, de modo que el elogio suena dicho de corazón y no escrito. Las palabras más sencillas llevan el sonido, y por eso funciona: nadie en la escena lo notaría, pero todos lo sentirían.

Qué es la asonancia

La asonancia es la repetición de un mismo sonido vocálico en palabras cercanas, sean cuales sean las consonantes que lo rodean: “la luna lunera, cascabelera”, “el lento lamento del viento”. La palabra viene del latín assonare, responder con un sonido.

La vocal puede estar al principio, en medio o al final de las palabras. En inglés no tiene por qué escribirse igual (“key” y “tea” comparten la vocal sin compartir letras); en español casi siempre coincide la letra, lo que hace la asonancia muy visible. Lo que cuenta es lo que el oído percibe al leer en voz alta.

La asonancia es uno de los recursos sonoros, junto a la aliteración, la consonancia y la onomatopeya. De los cuatro es el más sutil, porque las vocales llevan casi toda la música de una palabra y los lectores rara vez las notan una a una. También es el más ligado al ánimo, porque las vocales abiertas y cerradas cambian lo rápida que se siente una línea.

Ejemplos de asonancia en la poesía, la canción y el cine

La poesía en español está construida sobre ella. El romance, la forma de los romances viejos y del Romancero gitano de Federico García Lorca, rima en asonante: los versos pares comparten solo las vocales finales. “Verde que te quiero verde. / Verde viento. Verdes ramas” abre el “Romance sonámbulo”, y la e y la a se repiten a lo largo del poema. En inglés, el ejemplo más conocido es una lección de dicción, “The rain in Spain stays mainly in the plain” de My Fair Lady.

El hip-hop ha hecho de ella un oficio. Los raperos encadenan asonancias de varias sílabas para que frases enteras rimen entre sí, y por eso un verso puede rimar “sweaty”, “heavy”, “already” y “spaghetti”, como hace “Lose Yourself” de Eminem, aunque solo “sweaty” y “spaghetti” riman de forma perfecta; “heavy” y “already” se unen a ellas solo por las vocales. El rap en español trabaja igual con rimas asonantes multisilábicas, donde las vocales llevan la rima y las consonantes quedan libres.

En el cine, la asonancia vive en los diálogos pensados para citarse. Las frases escritas para un tráiler o un cartel suelen repetir una vocal para que se acomoden en la boca. También explica por qué unas líneas se dicen con naturalidad y otras no: un actor suele suavizar una línea torpe hacia la asonancia sin pensarlo.

Asonancia, aliteración, consonancia y rima

La asonancia repite vocales; la consonancia repite consonantes; la aliteración repite un sonido, a menudo el inicial. “La luna lunera” es asonancia (la u y la a), “tictac” es consonancia (la t y la c), y “tres tristes tigres” es aliteración (la tr).

La métrica española da a estas palabras un sentido preciso al final del verso. La rima consonante coincide en vocales y consonantes desde la última vocal acentuada (“camino” y “destino”); la rima asonante coincide solo en las vocales (“camino” y “lirio”). Esa coincidencia parcial es lo que en inglés se llama slant rhyme, y buena parte de la poesía de Emily Dickinson depende de ella.

En la práctica los recursos se mezclan, y una buena línea a menudo usa dos a la vez. Rara vez necesitas nombrarlos mientras escribes; conocer la diferencia ayuda cuando una línea suena mal y quieres oír por qué.

Cómo usar la asonancia

Elige la vocal según el ánimo. Las vocales abiertas (la o de “lento y hondo”, la a de “calma”) alargan el tiempo y encajan con el duelo, el asombro y la amenaza. Las cerradas (la i de “chispa”, la e breve de “ven”) aceleran una línea y encajan con la comedia, los nervios y la acción. Luego busca palabras sencillas que lleven ese sonido en lugar de recurrir a palabras raras.

Úsala en las líneas que más importan: una imagen de apertura, un punto de giro, la última línea de una escena o de un discurso. Una vocal repetida hace esas líneas más lentas y memorables, que es lo que quieres de ellas y no de todas.

Lee el pasaje en voz alta, o grábalo y escúchalo. La asonancia no se comprueba con la vista, y la misma costumbre atrapa el problema contrario: una línea en la que dos vocales chocan y hacen tropezar al actor.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la asonancia, en palabras sencillas?

La asonancia es la repetición de un mismo sonido vocálico en palabras cercanas, como la u y la a en “la luna lunera” o la e y la o en “el lento lamento”. Da a una línea un aire musical sin necesidad de rimar.

¿Cuáles son algunos ejemplos de asonancia?

“La luna lunera, cascabelera”, “el lento lamento del viento”, el “Verde que te quiero verde” de Lorca y, en inglés, “The rain in Spain stays mainly in the plain” son asonancias. Los romances riman en asonante en todos sus versos pares.

¿Cuál es la diferencia entre asonancia y consonancia?

La asonancia repite vocales (“la luz del ocaso”), mientras que la consonancia repite consonantes (“tictac”, “zigzag”). En la métrica española, además, la rima asonante coincide solo en las vocales finales y la consonante en vocales y consonantes.

¿La asonancia es lo mismo que la rima?

No exactamente. Una rima consonante coincide en la vocal y en todo lo que sigue (“luna” y “cuna”). La asonancia coincide solo en las vocales (“luna” y “duda”), lo que en español se llama rima asonante cuando ocurre al final del verso. Muchas canciones y poemas la prefieren porque suena menos previsible.

¿La asonancia tiene que estar al principio de las palabras?

No. La vocal repetida puede estar al principio, en medio o al final de las palabras. La repetición de un sonido al principio de las palabras suele llamarse aliteración, sobre todo cuando el sonido es consonántico.

¿Por qué los escritores usan la asonancia?

La asonancia hace que una línea sea más fácil de recordar y de decir, une palabras que van juntas y da forma al ánimo: las vocales abiertas ralentizan un pasaje y las cerradas lo aceleran. Poetas y letristas también la usan para rimas que suenan menos previsibles que las perfectas.